Lunes, 31 Agosto, 2026

RÚCULA y RADICHETA: Parecidas, pero diferentes

Se tratan de dos hortalizas de hoja especiales que se caracterizan por su amargor y sabores intensos, de hojas finas y alargadas con bordes dentados. En esta nota te explicamos las semejanzas y las diferencias entre estos productos.

Ambas se consumen, generalmente, en ensaladas por tratarse de productos que tienen hojas tiernas, aunque se puede jugar con la versatilidad y agregar la rúcula en la pizza con queso parmesano o la radicheta cocida en tartas o salteados para darles un característico sabor amargo.

Ambas tienen notas fuertes que destacan frente a la lechuga tradicional; la rúcula aporta un toque más bien picante o a nuez, y la radicheta uno netamente amargo. Son hojas verdes ricas en fibra, vitaminas (como la A y la C) y minerales esenciales como el hierro y el magnesio.

Si vamos a tener en cuenta todas las similitudes, también es importante considerar las diferencias que existen ya que no se tratan del mismo producto. Entre las diferencias, podemos decir que la radicheta pertenece a la familia de la achicoria, tiene las hojas más alargadas, angostas y finas, a veces con bordes ligeramente dentados o lisos, unidas en la base por un tallo más blanco o fibrosos.

En cuanto a la rúcula, es perteneciente a la familia de las brasicáceas, como el brócoli y los repollitos de Bruselas. Sus hojas son lobuladas, con cortes marcados en los bordes y punta levemente redondeada.

A diferencia de la radicheta, que tiene un sabor amargo más directo, terroso y profundo, la rúcula tiende a ser picante, con un toque característico que recuerda a la nuez.

Respecto a su cultivo, crecen bien en huertas urbanas o macetas y se pueden cosechar por corte (sus hojas vuelven a brotar). Desde el Departamento de Estadística y Transparencia del Mercado Central de Buenos Aires especificaron que ambas hortalizas se cultivan principalmente en Buenos Aires (99, 11%), Corrientes (0,44%), Mar del Plata (0,19%) y algo en Mendoza (0,19%).

En Argentina, la temporada ideal para el cultivo y consumo de la rúcula y la radicheta se extiende durante el otoño, el invierno y la primavera. Si bien actualmente pueden encontrarse durante todo el año gracias a los cultivos protegidos, es durante los meses templados y fríos cuando alcanzan su mejor momento, ofreciendo un sabor más intenso y una textura óptima.

Ambos productos los conseguís en los pabellones de venta mayorista y en la Feria Minorista del Mercado Central de Buenos Aires.