Jueves, 18 Junio, 2026

Una maravilla crujiente: el APIO

Es originario del Mediterráneo y Oriente Medio. Los egipcios, griegos y romanos le daban uso hierba medicinal, no como un vegetal de consumo directo. A partir del siglo XVII, los italianos y franceses lo introdujeron en las islas británicas y, a partir del siglo XIX, comenzó a expandirse su consumo en América del Norte.

Según los mitos urbanos, debido a sus compuestos (como la apiina), el consumo de apio en cantidades masivas no está recomendado durante el embarazo, ya que puede estimular el útero.

Una hortaliza tan versátil, como su persistencia en la tradición popular de que sea parte de diferentes preparaciones exquisitas y nutritivas como las sopas, ensaladas y batidos. El detalle: siempre es temporada de apio.

Desde el Departamento de Estadística y Transparencia del Mercado Central de Buenos Aires, en promedio anual, ingresan al área transaccional para venta mayorista frutihortícola 2478,54 tn. de apio, correspondientes a las zonas de Buenos Aires (93,07%), Mar del Plata (6,86%), Mendoza (0,05%) y Santa Fe (0,02%).

Se puede conseguir buena oferta de apio durante todo el año, aunque se registra que su mejor época es durante los meses de otoño e invierno, entre mayo y diciembre.

Este producto se destaca por propiedades diuréticas, antioxidantes, antiinflamatorias y digestivas. Es fuente de vitaminas A, C y K, además de minerales como el potasio, fundamentales para la salud ósea y el sistema inmunitario.

En nuestro país, las variedades de esta especie pueden ser tres: Apio Verde (Tipo Pascal), que es la variedad más difundida y comercializada, que cuenta con tallos y hojas de color verde intenso. Son plantas vigorosas, muy crujientes, con buen sabor y generalmente más fibrosas.

También existe la variedad de apio Amarillo (Tipo Golden / Golden Self Blanching), que presenta pencas de color verde claro a amarillo pálido, beige o blanquecino. Su tallo suele ser más tierno, suave, menos fibroso y de sabor más delicado que el apio verde.

Y el apio Nabo (Celeriac), que se cultiva y consume por su raíz engrosada, redondeada y carnosa, más que por sus tallos. Su sabor es una mezcla entre apio y perejil, y es muy utilizado en purés, sopas o ensaladas ralladas.