Miércoles, 10 Junio, 2026
La fecha, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), busca generar conciencia sobre la importancia de prevenir, detectar y gestionar los riesgos asociados a los alimentos, promoviendo sistemas alimentarios más seguros, sostenibles y accesibles para toda la población.
La contaminación de los alimentos por microorganismos patógenos, sustancias químicas o peligros físicos continúa siendo una de las principales causas de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) a nivel mundial. Frente a estos desafíos, la prevención y el control resultan fundamentales para garantizar que los productos lleguen a los consumidores en condiciones seguras.
En ese sentido, el Mercado Central de Buenos Aires cumple un rol estratégico en el control y monitoreo de los alimentos que ingresan y se comercializan en el predio, a través de un sistema integral de análisis conformado por tres laboratorios especializados que trabajan diariamente para garantizar la calidad e inocuidad de los productos.
El Laboratorio de Residuos de Plaguicidas recibe muestras de productos frutihortícolas comercializadas en el predio y analiza la presencia de residuos químicos mediante tecnología de alta complejidad. Los controles permiten verificar el cumplimiento de los Límites Máximos de Residuos establecidos por la normativa vigente. Cuando se detectan valores fuera de los rangos establecidos, los productos son retirados del circuito comercial y decomisados, resguardando la salud de los consumidores y garantizando la transparencia de los procedimientos.
Por su parte, el Laboratorio de Análisis Fisicoquímicos y Sanidad Vegetal realiza determinaciones analíticas en alimentos de origen vegetal, carnes, lácteos y otros productos elaborados. Entre otros parámetros, evalúa grado de madurez, pH, acidez, sólidos solubles y frescura de los alimentos. Asimismo, desarrolla estudios sobre enfermedades pre y poscosecha en cultivos, plantas y suelos, con fines de investigación.
A su vez, el Laboratorio de Microbiología de los Alimentos efectúa análisis para detectar microorganismos indicadores de contaminación y patógenos que pueden representar riesgos para la salud. Entre las determinaciones que realiza se encuentran la detección de coliformes, hongos, levaduras, Salmonella spp., Escherichia coli y E. coli en frutas, hortalizas y carnes, verificando el cumplimiento de los parámetros establecidos por el Código Alimentario Argentino.
Además, el laboratorio analiza productos lácteos, helados, agua y una amplia variedad de alimentos que se comercializan en el mercado, así como muestras remitidas por a demanda.
La inocuidad alimentaria es una responsabilidad compartida que involucra a productores, transportistas, distribuidores, comerciantes, organismos de control y consumidores. En ese sentido, trabajamos diariamente para fortalecer cada eslabón de la cadena, promoviendo buenas prácticas y garantizando estándares de calidad que resguarden la salud de los cientos de argentinos que reciben y consumen nuestros productos cada día.