Miércoles, 24 Junio, 2026

Invierno de ESPINACA

Las preparaciones de invierno siempre se destacan por incorporar en las recetas hortalizas de olla o de HOJA, como la ESPINACA, que siempre la podés encontrar en el Mercado Central de Buenos Aires.

La espinaca, de nombre científico Spinacia oleracea, es conocida por su versatilidad y se caracteriza por sus hojas de color verde oscuro, su rápido crecimiento y su bajo aporte calórico.

La historia del origen de la espinaca se remonta a la antigua Persia, correspondiente a la actual zona de Irán y zonas aledañas, dónde comenzó a cultivarse hace más de 2.000 años. Llegó a Nepal y China en el siglo VII, donde se la conocía como la "verdura persa", mientras que a Europa fue introducida tiempo después por los árabes durante su expansión, llegando a Italia en el siglo IX y a la Península Ibérica en el siglo XI.

Desde el Departamento de Estadística y Transparencia del Mercado Central de Buenos Aires confirmaron que, por año, en promedio, llegan 6.276,7 Tn. de espinaca y que, desde el 2020 al 2024, los ingresos al Mercado Central disminuyeron el 11,5%, lo que representa una reducción de 774,7 toneladas entre esos años.

Los ingresos, por lo general, llegan desde el cinturón verde de Buenos Aires (98,98%), Mar del Plata (0,43%), Mendoza (0,30%) y Santa Fe (0,29%).

La espinaca es una hortaliza de hoja clásica en las preparaciones argentinas y se la puede encontrar durante todo el año. Sin embargo, tiene dos grandes momentos en el año para destacarse: de abril a junio y de julio a noviembre, lo que la convierte así en una de las hortalizas favoritas del invierno para sopas, tartas, torrejas o pastas rellenas.

Este producto es un súper alimento rico en vitaminas A, C, K y ácido fólico, así como también es una gran fuente de minerales como el hierro, calcio y potasio; es bajo en calorías, libre de grasas y aporta fibra para la digestión.

Como recomendación, para mantener la espinaca fresca por más tiempo, es muy importante evitar la humedad. Guardala lavada y bien seca, envuelta en papel absorbente y dentro de un recipiente hermético. Si buscas una conservación prolongada, lo ideal es cocinarla durante un tiempo muy breve en agua hirviendo y luego enfriarla rápidamente en agua con hielo para detener la cocción, así la podrás freezar.

Por supuesto, la espinaca más fresca la conseguís en los pabellones de venta mayorista del Mercado Central de Buenos Aires.