Martes, 8 Septiembre, 2026

La MANDIOCA

Una hortaliza litoraleña que, efectivamente, demuestra su gran capacidad de conquistar paladares por su gran versatilidad.

También conocida como “yuca” o como “macaxeira” en Brasil, este tubérculo nos deleita en preparados fritos o hervido, como podríamos hacer con la papa o la batata.

La mandioca es originaria de Paraguay, Brasil y Argentina. Desde hace muchos siglos forma parte de las comidas básicas de comunidades originarias y que, al correr del tiempo, fue incluyéndose en la dieta criolla. A diferencia de la papa y la batata, se la puede pelar y freezar para que dure meses.

Desde el Departamento de Estadística y Transparencia del Mercado Central de Buenos Aires confirmaron que, principalmente, llega desde Misiones (99,9%) y Corrientes (0,34%), un promedio anual de 62.383,53 Tn.

Si bien encontramos mandioca durante todo el año, su mejor es época es de marzo a octubre.

Este tubérculo tiene la particularidad de permanecer hasta dos años bajo tierra sin pudrirse una vez alcanzada la madurez. Tolera sequías, crece en suelos muy pobres y es una gran resistente a las plagas, a diferencia de otros cultivos.

Es una hortaliza libre de gluten por naturaleza y, a diferencia de la papa y la batata, la mandioca cruda se puede freezar para poder conservarla durante meses sin que pierda su textura.

Hay variedades de mandioca, entre ellas, se pueden encontrar la dulce, que es la que convencionalmente conseguimos en las verdulerías; y la amarga requiere procesos largos de desintoxicación y se usa para harinas.

Es una gran fuente de energía, ya que aporta hidratos de carbono, aporta vitaminas C, B y B6, ácido fólico, y minerales como el potasio, magnesio, calcio y hierro. Conseguí la MANDIOCA en las naves y en la Feria Minorista del Mercado Central de Buenos Aires.